
Museo
La Comunidad Tlalchitonatiuh es un grupo de jóvenes que se han dado a la tarea de fomentarla cultura y los valores de identidad nacional dentro de nuestra sociedad y región. Con esa inteción y de la mano de la gente de nuestro municipio que ha apoyado esta causa, llevamos a cabo la creación del museo comunitario.“HuehueTlatolkalli Tlalchitonatiuh” En el museo se exhibe actualmente los distintos tipos de estilos de cerámica recopilados en diferentes puntos dentro de nuestro municipio; objetos que a través de la donación o préstamo han enriquecido esta gran colección la cual nos ha servido para interpretar una parte de nuestro pasado prehispánico. Actualmente tenemos bajo resguardo alrededor de 380 piezas arqueológicas de las cuales 290 de ellas se encuentran en exhibición al público. Es aquí parte de nuestro legado ancestral, donde
resurgen esas voces grabadas en piedra y barro; es aquí donde aún se tañe el huehuetl (tambor) y se suena el canto del atekokolli (caracol) con la esperanza de que los actuales pobladores de esta regiún pinten sus corazones con el antiguo puesto los elementos nos ayudarán a forjar nuevas personas conocedores y respetuosos de nuestro patrimonio cultural.
Creemos que es importante la participación de la comunidad para la formación del museo porque de esa manera al colaborar, son consientes de la construcción y difusión de los bienes que se exhiben: ya que son parte de la historia de nuestra propia vida y así se logra formar en los individuos el sentido de identidad de nuestra cultura. HuehueTlatolkalli … “o a caso crees que el tiempo o el viento se ha llevado nuestra presencia, nuestra sabiduría o nuestras palabras?...Aquí están nuestros rostros, nuestras voces, lo hecho por nuestras manos, somos la semilla del hombre actual”…Llevar esas voces, esos principios que han dejado nuestros antepasados en sus tierras para que sirvan de ejemplo y sean consideradas en las generaciones posteriores, que el movimiento y las intenciones nunca terminen, hasta la llegada del sexto sol, después vendrán nuevas voces, nuevas caras, nuevos corazones y quieran que sus voces se escuchen mas allá del Anahuak, del mar, que los abuelos, que los niños y que los jóvenes escuchen sus dialectos, sus colores, que su magia la conozcan. Solamente somos difusores y preservamos parte de ese conocimiento que apenas empieza a viajar en espiral hacia todo lo que es el cosmos
“in tlaltikpak”.