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ANTECEDENTES
Valle de Expuchimilco que quiere decir tierra de tres cultivos: algodón, frijol y maíz, era el nombre indígena de origen náhuatl de las tierras del valle de La Resolana. Daba al aņo dos abundantísimas cosechas, por esto la llamaban "el granero de Jalisco". Hay datos de que, antes de llevar el nombre de Resolana era llamada la isla.
En aquel tiempo, El Coyamel y La Resolana, eran propiedad de la familia González Corona, después de los Michel de Autlán. En el siglo XIX las compró el espaņol Don Pedro Elórtegui. En 1890 un paisano suyo, Gil González establecía en el Parotal una fabriquita de puros, poco después se casó con Joaquina Elórtegui, hija de Don Pedro, y recibía La Resolana como herencia (dote) de su esposa. El levantó el casco de la hacienda e incrementó la agricultura, haciéndola una de las más prósperas de la costa.
Los hermanos Manolo y Narciso Lozano -también- iberos (espaņoles) vinieron a trabajar con él y Manolo casó con una de sus hijas. En 1923 el agrarismo le quitó propiedades y le ocasionón dificultades con los ejidatarios. Un mediero, Cesáreo González, lo asesinó dentro de su hacienda al amancecer del 15 de junio de 1933.
La vida religiosa de la hacienda de La Resolana y sus alrededores estaba a cargo de la parroquia de Villa de Purificación y esta dependía del obispado de Colima. Cada mes o cada trese semanas venían padres y oficiaban misas, celebraban bodas, bautismos y primeras comuniones. Cuando se podía se traían padres para auxiliar enfermos; sólo venían a oficiar cuando había bodas especiales, los demás debían de ir a casarse a la parroquia de la Villa.
El Pbro. Crescenciano Brambila (1952) cuando el Excelentísimo y Reverentísimo Sr. Dr. D. Ignacio de Alba y Hernández le ordenó en 1951 que hiciera una breve historia y planos de las parroquias que pertenecían al obispado de Colima, escribe:
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"...En la hacienda se improvisaba el altarcito donde celebraban los padres que venia de la Villa. En 1920 y desde Ahuacapán, el Excmo. Sr. Velasco concede a Doņa Joaquina licencia para levantar una capillita a Sr. San José. En 1921 se empezaron los trabajos y se levantaron los muros pero no se taparon..."
La Hacienda se elevó, en 1920 a Agencia Municipal de Villa de Purificación y el primer agente que tuvo fue Modesto Delgadillo. En 1929 ascendió a Delegación y el primer comisario fue D. Atanasio Cisneros.
Dicel el P. Brambila: "...A pesar de que La Resolana tiene una población tres veces mayor que la Villa, con problemas religiosos y morales más complicados que los de la cabecera municipal; sin embargo, en 1945 todavía no había aquí sacerdote de planta. Los padres de La Villa venían de tarde en tarde..."
Era el Sr. Cura Félix Ramírez Jiménez el que venía a oficiar en La Resolana, y había ocasiones qn que se quedaba una semana y bautizaba, casaba y hacía todo lo referente a oficios religiosos. En ocasiones en su lugar venía el Padre Candelario Cisneros.
Como ya se mencionó anteriormente, primero las misas se oficiaban en la hacienda, pero ocurrió que una pareja que vivía ahí, estaba en amasiato por lo que ya no se pudo continuar dando las misas en ese lugar. Después se celebraban en la Casa Grande, perteneciente al seņor Vidal Radillo, ahí tenían destinado un cuarto para el sacerdote. En una ocasión el padre había ido a auxiliar a un enfermo, cuando volvió, el cuarto estaba ocupado por un médico y ya no pudo quedarse ahí
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