Entrevista y transcripción: Profr. Jesús Núņez García


Nació en "Pueblo Nuevo". Hoy Cuahutitlán, estado de Jalisco, el día primero de enero de 1902. Fueron sus padres Everardo Villaseņor y Petra Casillas, tambieén naturales del mismo pueblo.

Manifiesta que durante su niņez vivió en su pueblo natal y que fua a la escuela donde había un maestro que no le enseņo mucho porque era muy tomador y eso le impedía cumplir con su misión educadora; después llegó un maestro al que recuerda con gran cariņo por su entrega y paciencia para enseņar y que fue llevado por el párroco, Paulino Navarro de aquel poblado (éste después se distinguió en la lucha revolucinaria de 1910 llegando a ser general brigadier y al que honraron en la ciudad de Autlán anexandole su apellido al nombre original). Este fue su único maestro de primaria.

Durante su juventud se dedicó a trabajar en el campo durante algunos aņos. Luego se casó con Agatocilia Zaragoza vecina de aquella comunidad con la que trajeron al mundo trece hijos (Onésima, Alfonso, Agustín, Rita, Benito, Everardo, Víctor, Jesús, Petra, Rosalba, Nicolas(+), Felipa(+), y otro más que también murió.

Don Ramón nació cerca de la casa donde también nació el general Marcelino García Barragán. Dice que aún siendo del mismo lugar se vinieron conociendo hasta que tenia como veintiún aņos, cuando el general llegó a su pueblo y reunió a las gentes en el centro para orientarlos y que se organizaran para formar un ejido porque si no se quedaban sin las tierras y despueés tendrian que irse para otro lado. Hubo algunos que se opusieron a la idea del general porque era pecado hacerlo y cuando la demás gente iba a apoyarlos, tomó la palabra don Ramón y los arengó, los motivó a aceptar y apoyar la nueva ley agraria. Entonces "fui apoyado" y se integró la primera comunidad agraria de la que fui Presidente.

Ramon Villaseņor Casillas

Primer Presidente
1943-1944

Por razones de seguridad personal el general me sugirió que en el pueblo dijera que el presidente del ejido era otro y en el "centro" lo era yo. Desde entonces empecé a ser alguien. Cuando La Resolana se hizo municipio, yo no iba a ser el presidente municipal, pero el seņor Narciso Lozano, el de la Hacienda, le pidió al general Marcelino García Barragán, que fuera su compadre José Preciado Michel y entonces el militar no le pareció que ese hombre se lo pidiera, entonces llamó a una persona de cada delegación municipal entre ellos yo, y el día de la junta de regidores tres votaron para que fuera yo el presidente; y todos para que José fuera el vicepresidente municipal y así fue como llegué a la presidencia de Casimiro Castillo, pueblo del que guardo gratos recuerdos de la gente y algunos que todavía a mis noventa y tres aņos me erizan la piel, como el siguiente:

El cacique de Chicho Lozano no me queria y me llegaron noticias que me andaban espiando. Un día en la noche al salir de la presidencia rumbo a una cenaduría, me alcanzó un muchacho que me llevé de mi pueblo y me servía de moso y de policia, llegó agitado y a fuerzas me volvió a la presidencia porque había como ocho gentes esperandome afuera y que me iban a matar. Este muchacho como era de mucho valor tomó una pistola y se salió diciendome: esperame yo voy a enfrentarmeles.
No pude ir solo y cuando llegamos a un arroyito que estaba cerca, estaba el primer hombre armado con un rifle y mi muchacho se le enfrentó y al irle a disparar le moví la mano hacia arriba evitando que le diera un balazo.



El hombre corrió, pero dejó su arma a la que recogí de inmediato y me la llevé. Otro salió de entre una higuera que habian tumbado y también se fue. Otros estaban en el puente de madera que habia para cruzar el arroyo y todos se fueron y se metieron a la Hacienda.

A los pocos días Pantaleón Zamora me visitó para pedirme el rifle que resultó ser de uno de sus sobrinos de Autlán, de apellido Zamora y le dije que se lo entregaba si me decia quien era el que me perseguia ese mal. Le entregué el arma y personalmente me presenté en casa de Narciso Lozano y le dije que iba como Ramón Villaseņor a ofrecerle amistad y como presidente municipal, mi apoyo dentro de la ley, la aceptó y se acabaron mis temores.

Después Chicho pagó porque hicieran un ruedo para las fiestas de toros que hicimos en el corral del "comité" y pagó la construcción de una casa que nos sirvió como hospital.

Durante el aņo que fui presidente municipal pedí varias licencias porque tenia que venir a mi pueblo a ver a mi familia y a atender mis siembras.

Me venia por El Parotal a caballo y varias veces noté que me seguian: pero nunca pensé que fuera para eliminarme. En una ocasión yo creo que me salvó el hecho de que torcí el camino para "El Coyame" y ellos le dieron por el lado de "La Piņa".

Así fue mi paso como autoridad en aquel pueblo al que seguido he ido, pero, ya nadie me conoce. Yo lo recuerdo con mucho agrado.




Nota de la editorial: El seņor presidente Ramón Villaseņor solo permaneció en el poder un aņo debido a la entonces inestabilidad politica y a la situacion de hostilidad que imperaba en ese tiempo.

publicado por: Pillín
Editorial Panorama Resolana
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